Un ejemplo a seguir

PR05_lamarea_140413_Marina_Martínez CampilloMarina

¿Cómo seguir informando sobre los temas que demandaban  los lectores de Público tras el cierre de su edición en  papel? ¿Cómo crear un medio de comunicación sin tener detrás a un gran empresario? estas  son algunas de las preguntas que se hicieron los ex  trabajadores de la edición en papel del diario  Público tras  perder su puesto de trabajo y buscar nuevos iniciativas de  negocio.

Así fue como empezó   la idea del diario “La Marea”, una  cooperativa formada por socios y cooperantes que  en junio del año pasado  dieron  vida al proyecto, con un único objetivo: hacer periodismo.

Portada_La_Marea_01_20132

Un periodismo libre de intereses empresariales y políticos, de masas y fiel a los principios que durante cinco años, defendieron en las páginas del periódico  Público.

Una idea inspirada en el exitoso diario alemán Taz, que cuenta con una base financiera independiente  ya  que está formada  por miles de socios y lectores.

Toni Martínez  explicaba  a los estudiantes de periodismo de la Universidad Miguel Hernández, el pasado 10 de abril, que gracias a la colaboración de más de 600 personas se ha  hecho posible este  proyecto.Un modelo de negocio que apuesta por el formato en papel en estos duros momentos, en el que el mundo print es muy criticado, pero que sin duda han tenido buena respuesta.

Un periódico mensual, diferente al resto, basado en todo tipo de investigaciones sin miedo a nadie ni a nada.

La cooperativa tiene bastante claro su código ético, un código que aspira a que la publicidad apenas generé más de un 10% en el total de sus ingresos, todos los anuncios que formen parte del diario están sometidos a cumplir un  estricto código consensuado en asamblea, en  las que no se aceptarán  publicidades que incumplan los códigos éticos del periódico, como es el caso de  la prostitución o la discriminación.

Además el diario cuenta con unos principios editoriales como son: la libertad, igualdad, laicidad, defensa de lo público, economía justa, memoria histórica, movimientos sociales, trabajo digno, medio ambiente, república, vivienda digna y cultura libre.

La Marea  cuyo  nombre fue decido por su integrantes por el significado  que contenía :  “cambio”, “movimiento” , es un claro ejemplo de nuevo modelo de negocio a seguir.  Varias razones:

1) En estos difíciles momentos para el periodismo print han sabido sacar rentabilidad a sus publicaciones,  bien mediante suscripciones o ventas mensuales, de 3 euros de coste. El primer número solo se repartió en las grandes ciudades: Madrid, Barcelona y Valencia. Pero tras su  exitosa demanda de más de 25.000 ejemplares, ampliaron los puntos de venta por todo la península.

2)  No necesita de la  publicidad para publicar su periódico, son los socios y los lectores los que lo  hacen posible.

3)  Hacen del diario  La Marea  un periodismo libre, auténtico, en el que escriben con total libertad sin miedo a represalias.Tienen presente todo tipo de contenidos.

4)Han hecho del cierre del diario Público , un nuevo modelo de trabajo, por el momento trabajan los ex trabajadores de Público pero en  un futuro puede generar varias  ofertas de empleo en el sector periodístico.

Captura-de-pantalla-2013-04-12-a-las-04_13_31

La idea de la cooperativa Más Público  es una de las alternativas para afrontar  la grave crisis del periodismo, una salida para aquellos futuros periodistas que dentro de poco saldrán al mercado laboral. Resulta raro que hayan  escogido el formato papel en vez de funcionar por la red, pero a la vista está que todo el sacrificio está dando sus frutos. Estos profesionales han sabido arriesgar  en la profesión con nuevo proyecto, en vez de buscar trabajo como periodistas freelance. Han sabido mantenerse como una verdadera “piña” y defender  ante todo sus ideales: un periodismo de calidad.

La representación de La Marea mediante el portavoz Toni Martínez supo destacar un principio ante todo: lucha por lo que quieres.

Posted in Uncategorized | Tagged , , , | Leave a comment

La Marea, periodismo de alto riesgo

PR05_lamarea_140413_carlos_sempere_carrion

Carlos Semp

El periodista Toni Martinez, fundador del diario La Marea y ex trabajador de la recientemente desaparecida publicación en papel Público, presenta una apuesta por la continuidad en el mundo del periodismo rescatando la vieja fórmula del cooperativismo y plantando cara a las grandes y pequeñas rotativas, cuyo sistema de obtención de ingresos les deja expuestos a las exigencias del clientelista mundo de la publicidad. De esta forma, este periodista ha encontrado un hueco después del ERE sufrido por la cabecera para la que trabajaba, cuando el empresario troskista Jaume Roures decidió que no quería seguir con el diario Público y tuvo a bien despedir a algo más de un centenar de trabajadores. Esta puede ser una buena idea para los muchos profesionales de los medios de comunicación que en estos días se están viendo abocados al desempleo, y que ven cada vez más difícil el poder seguir desempeñando su labor como medio de vida.

gordo

Uno de los pilares sobre los que se apoya esta nueva singladura de La Marea es su forma de financiación. Con ella pretende estar al margen de presiones de grupos políticos y de influencia económica. Es lo que se podría denominar “periodismo puro” y del cual no hay ni rastro en este país. Es raro como diente de gallina. Aunque con el auge de los medios informativos vía Internet, sea algo más común encontrarse con publicaciones que no se arruguen ante los poderes fácticos que aglutinan buena parte de la riqueza y las fuentes de negocio. Pero la incursión el en papel por parte de este diario le convierte en algo más tangible, más real, si se permite la expresión, algo que se puede tocar. Y es que, en este incipiente mundo del periodismo online aún parece que si no puedes tocar el periódico, no existe.

Esa pretensión de ser un medio “sin miedo y sin ataduras” resulta ciertamente excitante en estos momentos. Pero quizá sea demasiado aventurado pensar que el hecho de no incluir publicidad en sus páginas mantendrá a salvo a esta cabecera. No hay que subestimar al poder financiero ni a los grupos de presión: sus tentáculos son largos y se extienden más allá de lo que a simple vista pueda parecer. Y resulta ingenuo creerse a salvo de estos poderes ocultos por el mero hecho de no incluir anuncios. Aquí se está olvidando que las oligarquías pueden activar mecanismos para aplastar a cualquiera que se interponga ante sus intereses. Las instituciones gobernadas por el poder político, muchas veces en avanzado estado de descomposición, pueden cambiar leyes, retirar permisos e incluso manipular operaciones empresariales que pueden terminar con las aspiraciones de cualquier joven empresa emprendedora. ¿Acaso no recuerdan ustedes aquella famosa absorción de Antena 3 de Radio S.A. por el grupo PRISA, en 1993? Ha llovido mucho pero para el caso es lo mismo. Tanto hoy como ayer, el poder se sigue comportando de la misma forma con quien considera incómodo o peligroso para su subsistencia.

gordo1

Por otro lado, ya estamos viendo que los nuevos medios de comunicación se han adaptado a los malos tiempos y han reducido a su mínima expresión sus recursos técnicos y humanos. El resultado es la proliferación de micro redacciones, ágiles e independientes, que pueden emitir con una mínima inversión. En el caso que nos ocupa, el cooperativismo, también conlleva que la empresa se organice de forma asamblearia, lo que puede llevar a la toma de decisiones poco adecuadas, si damos igualdad de participación a socios que no tienen criterio, por el mero hecho de ser inversores.

Sea como fuere, el paisaje mediático español celebra la aparición de ediciones como La Marea, tan necesarios en una sociedad dominada por los grandes medios establecidos.

Posted in Uncategorized | Leave a comment

Internet, un camino que se debió tomar hace tiempo

PR04_newpaper_050413_Aitor Soler Luzón

El existencial debate entre periodismo tradicional y periodismo online sigue estando más que presente en la mente de los profesionales de la información. Un tema que lleva años quitándole el sueño a los dueños de las grandes empresas de la comunicación, pero también a las nuevas generaciones de periodistas todoterreno que ven en el mundo online un terreno laborable aún por explotar.

Albert Montagut (Barcelona, 1957), en su obra Newpaper: Cómo la revolución digital transforma la prensa, ofrece las opiniones de distintos expertos en la materia, como Pedro J. Ramírez, Juan Luis Cebrián, Mario Tascón o Alfonso Rojo, entre las de otros periodistas consagrados, para mostrar el futuro del periodismo. A ritmo de tertulia, Newpaper nos ofrece un listado infinito de ventajas y defectos del cambio al periodismo online, que el autor culmina con una visión prometedora sobre el porvenir de la profesión.

El periodista barcelonés derrumba los tópicos que en la actualidad lastran a los nuevos formatos y soportes de información. Internet, comandado por las nuevas generaciones, ha ofrecido al mundo una imagen del periodismo muy superficial. El movimiento blogger ha hecho parecer que cualquiera pueda ejercer como periodista. Los efectos de esta nueva visión del periodismo han caído de lleno sobre los medios digitales, a los que se les asocia más a la tarea de vehículo de entretenimiento que a la de informar.

Montagut defiende que la honestidad debe ser la misma por mucho que cambie el soporte: No son pocos los grandes medios los que han visto en internet una vulgar herramienta complementaria. El formato online fue usado como cajón desastre de los contenidos publicados en la edición impresa, sin ningún tipo de orden ni jerarquía. Se antepuso la rapidez en la difusión a la calidad de los contenidos. Razones por las que al público le sigue costando depositar su confianza en los medios digitales. No obstante, se trata de un mal que ha afectado a la imagen del periodista en general, y no solo a los medios digitales.

Las potencias informativas nacionales vieron en la red a la nueva gallina de los huevos de oro. La versión online comenzó a ser sobre-explotada, y pronto saldrían a relucir los problemas de una herramienta que estaba destinada a ofrecer soluciones. La amenaza de la crisis conllevó medidas desesperadas. Internet ofrecía una salida pero no se eligió el camino adecuado.

La aparición del uso masivo de las redes sociales, acompañada del incremento del uso de Smartphones, parecía ser otra revolución de la que el periodismo podría salir muy beneficiado. El feedback multiplicaría los conocimientos de los grandes medios sobre su público, era como un sueño hecho realidad. Los medios tendrían en su mano los temas sobre qué especializarse. Pero todas estas ventajas tampoco fueron explotadas como merecían serlo. Twitter, Facebook, smartphones… Grandes recursos con los que se podría haber dado un paso definitivo en el periodismo online, pero que condujeron a un acomodamiento del periodista.

A partir de ese momento, la imagen del periodista entró en declive. Una profesión ya mutilada por la crisis económica comenzaba a ser mal vista también por gran parte de la población. Se le echó la culpa a internet, cuando los culpables no fueron otros que los dueños de las empresas informativas, que usaron la red como recurso para recortar gastos de material. Hoy, recortan gastos despidiendo a sus trabajadores, hundiendo a la profesión más aún bajo la sombra de la crisis económica.

Solo queda esperar que esos despidos no sean en vano, y que el periodismo se quite el miedo y se atreva a dar un paso que debió dar hace tiempo. Será el primer paso de un camino largo pero necesario. Al papel le quedan aún muchas noticias por mostrar, pero es la hora de concienciarse de que no siempre será así. Ofertas innovadoras como la de Orbyt o Sportyou, pese a que debieron llegar antes, dan ese soplo de aire fresco que necesita la profesión para recuperar su dignidad y lavar su imagen.

Queda mucho por hacer. El deterioro de la imagen de la profesión ha llevado al público a plantearse la necesidad del periodismo en la sociedad. Montagut tiene clara su postura en este tema: el periodismo, print u online, debe seguir siendo el cuarto poder que destape la corrupción y medie entre política y sociedad.

Titulares

  • Internet es una herramienta, y no un enemigo del periodismo
  • La inmediatez no debe significar pérdida de calidad
  • La tradición del papel sigue pesando en la credibilidad
  • El mundo online, más problemas que soluciones
  • El periodismo lo debe marcar el periodista, no el formato
Posted in Uncategorized | Tagged , , , , , , | Leave a comment

El poder de la información vs la información del poder.

PR04_newpaper_050413_carlos_sempere_carrion

Carlos Semp

La idea de cambio en el mundo periodístico que Albert Montagut (Barcelona, 1957) narra en Newspaper, nos pone en situación de lo que representó la irrupción de los sistema informáticos digitales en las redacciones de los diarios. Y, más que las nuevas herramientas electrónicas, lo que realmente revolucionó el mundo fue la llegada de Internet. Esto que en su ensayo cuenta como “las autopistas de la información”, que tanto escuchábamos a principios de los años noventa sin tener muy claro qué era y qué cosas iba a hacer posibles en un futuro que ya estamos viviendo hoy.

Pero esta experiencia que Montagut cuenta, ligada a la prensa escrita, no estuvo circunscrita solo a este tipo de medios. Los que vivieron aquella época desde la redacción de informativos de la cadena SER, por ejemplo, reconocen también el extraordinario revulsivo que supuso la instalación de un ordenador conectado a la Red de redes. En este sentido, el relato del autor sobre cómo al principio los periodistas se acercaban tímidamente a este invento, es extrapolable a lo que se vivió en la radio, e imagino que de la misma forma ocurriría en la televisión.

Quedarse sólo admirando las enormes posibilidades de obtención de información que otorga Internet sería quedar en lo superficial. Más allá de la gran hazaña tecnológica que, como después se ha ido viendo, ha sacudido las formas de trabajar el periodismo, está la dimensión plural que ha adquirido la labor de informar y el mayor acceso que posibilita que el ciudadano tenga más posibilidades de conocer la verdad. La multiplicación exponencial de medios de comunicación ha cambiado el paisaje que se tenía establecido desde hace décadas y eso ha repercutido a nivel social y político.

Cierto es que al principio pocos en España se atrevieran a dar el salto. El print era algo demasiado instituido como para soltarse y dejarse caer al vacío. Toda esta vanguardia que aquí sonaba a chino, como siempre, una vez más, venía de los Estados Unidos de América. Cuando gurús como Negroponte ya tenían en su cabeza buena parte de la estructura de lo que más tarde sería esta era digital, en España, en las redacciones de algunos periódicos aún quedaba alguna Hipano Olivetti en algún rincón que a veces todavía hacía su papel. Pero, sin duda, lo más excitante que nos llegaría del otro lado del charco serían las nuevas publicaciones, que iban a tener una agilidad e independencia que las ediciones impresas no tenían al estar más controladas por el poder político y financiero. Aunque periodistas incómodos y comprometidos con la verdad los ha habido en todas las épocas, el hecho de que el Drudge Report pusiera en jaque a Bill Clinton y revelara su asunto con la becaria, hacía presagiar que la era de Internet iba a traernos una prensa sin tabúes, difícil de intervenir y con una libertad para informar poco conocida hasta entonces.

A todo esto cabe añadir la gran avalancha del llamado “periodismo ciudadano”, nacido al calor del fenómeno de los blogs que han tejido todo un sistema neuronal, que permite un flujo incesante de opinión y formas de pensar, que las redes sociales han redimensionado y por las cuales cada uno de nosotros, de forma individual, puede ser un medio de comunicación. Algo que está removiendo los conceptos que tenemos sobre medios y periodismo, que languidecen ante la nueva realidad. Además, otros fenómenos nativos digitales como Wikileaks, están poniendo la información en manos del pueblo. Algo que hasta ahora estaba reservado a los círculos de poder e influencia.

Un tema aún no resuelto es la viabilidad económica. La gratuidad de la información asociada a Internet choca frontalmente con las pretensiones de la empresa periodística. Las ideas que exponen sobre diversificar contenidos más amplios y convertir algunas secciones en “zona de pago” no queda muy claro que vayan a funcionar. La gran cantidad de oferta informativa es lo suficientemente grande como para que el ciudadano del futuro, abocado a una vida precaria (vistos los acontecimientos), no pueda ni quiera tributar por algo que puede conseguir de forma libre a través de su portátil y con solo un click. Ya se pensó en muchas fórmulas cuando la copia y la descarga digital pusieron a la industria discográfica contra las cuerdas y nada funcionó, hoy esa industria es una sombra de lo que fue.

La Historia aún no está escrita y es más que probable que en los próximos años veamos cosas que hoy costarían de creer. Lo que sí queda claro, teniendo como perspectiva el presente, es que el profesional del periodismo se encuentra en el cielo y en el infierno a la vez: por un lado sus posibilidades de conseguir datos, procesarlos y lanzarlos al espacio son prácticamente ilimitados; y por otra ve bastante crudo que pueda conseguir un contrato laboral con alguna empresa online o pueda obtener con su trabajo los suficientes ingresos como para pagar sus facturas.

Vídeo:

Titulares:

La era de Internet desfigura la silueta tradicional del periodismo

El futuro incierto de quienes quieren vivir del periodismo

La era digital arrebata la información a los poderosos

La gratuidad de Internet pone a los diarios contra las cuerdas

La era del periodismo ciudadano

Posted in Uncategorized | Tagged , , | Leave a comment

Un periodismo de cambios

MarinaPR04_newpaper_050413_Marina_Martínez_ Campillo

images

“La tecnología avanza imparable y la cuestión no es si el mundo online ha llegado para quedarse .No. El mundo online ya esta aquí” estas son algunas de las palabras del libro “NewPaper” (Deusto, 2012).

Albert Montagut (1957) es un prestigioso periodista barcelonés, licenciado en Ciencias de la Información por  la Universidad Autónoma de Barcelona, su larga andadura comenzó a la pronta edad de diecinueve años. Una extensa  trayectoria profesional pasando por reconocidos periódicos españoles como: El Mundo, El País, o el Periódico de Cataluña, además de dirigir el diario ADN desde su nacimiento hasta sus últimos días.

Montagud  se vio  impulsado a  escribir  el libro “NewPaper” a raíz de unas estimulantes charlas con estudiantes de las facultades de periodismo de las Universidades: Miguel Hernández de Elche, Abad Oliva, la Universidad Pompeu Fabra, la Universidad Ramón Llull  y la Complutense de Madrid.1352737100_0

Un libro que  trata  de explicar cronológicamente  desde el año 1995 que ha pasado con el mundo print y con el entorno online, no solo hablamos de un cambio tecnológico sino de cambios que también repercuten en el mundo de  la cultura, la filosofía, lo social y lo humano. Pero ante todo  cabe recalcar que Montagud quiere transmitir esperanza para el futuro periodístico.

Explicaciones de casi  dos décadas en el que Internet entró en todas las redacciones de prensa, revolucionando a  hombres y mujeres, cambiando   sus mentalidades  print para incorporarse en el mundo online.

Grandes cambios que han sufrido todos: los lectores pasan de deslizar con sus dedos las páginas de papel a deslizarlos por sus IPads y Smartphones y  por parte de los periodistas como Antonio Franco, fundador de El Periódico  y de la primera edición de El País de Barcelona,  prefieren a lo que están acostumbrados: “Comprendo perfectamente los textos online-aunque creo que con un punto menos  de velocidad que en el papel- y los memorizo de forma similar, pero en los casos en el que el soporte es secundario prefiero los textos online”.

Montagut  ha recogido  en  el libro “NewPaper” la opinión de personajes de la talla de  Juan Luís Cebrián, Pedro J. Ramírez, Alfonso Rojo, Luis Ángel Fernández, Juan Varela, Pedro Rodríguez, Enric González, entre otros.

Albert Montagut es uno de los periodistas print que ha sufrido grandes cambios desde que nació  Internet.

A lo largo de  los 10 capítulos y 416 páginas  el periodista nos plantea un debate, en el que intervienen varios profesionales, entre el mundo print y el mundo online. Montagut intenta convencer al lector con frases como : “Hemos de mentalizarnos y, sobre todo, prepararnos y ponernos en marcha” de no tener miedo al futuro, hay que  adaptarse a los cambios y nunca quedarse  atrás.

Un nuevo mundo donde palabras como Twitter, Google, Facebook o trending topic han sustituido frases cotidianas como: “según ha podido saber este diario”, “declaró ayer este periodista”.

Es la lucha constante por la información del día a día, donde el papel del periodista ha cambiado por completo, y donde el lector ha adquirido participación en ese juego. Un gran peligro para la información de calidad, en el que hay un grave problema de verificar la autenticidad  de las noticias y las identidades de sus autores.

También quiero destacar históricos acontecimientos como el 11-S, 11-M, el Tsunami de Japón y el terremoto de Lorca son algunos de los ejemplos  que explican que  el periodismo impreso no esta coordinado con el periodismo online. Un artículo (“Improvisar, arriesgar…inventar”)  firmado por el subdirector de elmundo.es, Fernando Mas, diez años más tarde del fatídico 11-S, recordaba aquella experiencia  como un impacto informativo y emocional, como un ataque en la redacción de El mundo. Un momento trágico para los periodistas   que nunca olvidarán, en el que los dos mundos hicieron las cosas por separado y sin ninguna coordinación.

En mitad de tantas desgracias el ser humano aprovechaba para desarrollar las herramientas necesarias para relacionarnos entre todos, en ese infinito Universo, la famosa aldea global de McLuhan en la que afirmaba lo que  representaría  para la humanidad de la existencia de Internet.

La tecnología ha cambiado nuestras vidas por completo, cambios positivos como el desarrollo de las aplicaciones para Apple o smartphone Android van en la dirección correcta.

Pues bien, ante esta gran batalla como invasor Internet,  medios de comunicación como El Mundo y El País encontraron en la red un desarrollo comercial e ideológico.

El 18 de noviembre de 2002 Juan Luis Cebrián instauró en el diario  El País como el  primer periódico español en imponer un sistema de pago para acceder a las informaciones de su web. Una estrategia que fue  criticada por muchos diarios  y al paso de diez años la prensa mundial estaría tambaleándose y luchando por la supervivencia.

Cinco titulares periodísticos que resuman la esencia del libro:

-El periodismo limitado

-Cambios para todos

-Renovarse o Morir

– No toda participación es buena

-La información tiene un precio

Posted in Uncategorized | Tagged , , , , | Leave a comment

No es país para periodistas

Carlos Semp

PRVOL_axelpringer_090413_carlos_sempere_carrion

La crisis económica mundial vivida en los últimos cinco años ha puesto en serio peligro de subsistencia a grupos de comunicación de todos los tamaños. En España, una buena muestra de ello la tenemos en el grupo PRISA, que ha visto cómo se tambaleaban sus cuentas de resultados. La coincidencia en el tiempo de las turbulencias financieras y la irrupción de la cultura online han marcado las estrategias y la producción del producto periodístico de estos grupos empresariales, que en un principio no vieron factible realizar grandes inversiones en sus versiones digitales y se conformaron con tener una presencia mínima y testimonial en la red, un “estar porque los demás también están”. Dejando aparte consideraciones periodísticas y centrándonos en la parte meramente comercial, hay que reconocer que los alemanes siempre tuvieron un sólido sentido del concepto empresarial, con una larga trayectoria y experiencia en el mundo de los negocios. No en vano, Alemania  ha sido uno de los grandes referentes en la producción de diarios desde hace siglos.

Centrándonos en los datos del grupo mediático Axel Springer, las cifras que se ofrecen recientemente reflejan la buena salud financiera y una atinada planificación  que ha permitido a la empresa tener una expansión por Europa y el mundo. De hecho, su presencia en 32 países lo convierte en todo un gigante editorial mundial, y controla un 25% del mercado de los periódicos. Este gran coloso ha ido creciendo con una agresiva gestión comercial que incluye OPAS y compra de medios en distintos países. Uno de los grandes aciertos del grupo ha sido su política de adquisición y absorción de grandes y pequeños medios digitales. Esto, sin duda, es fruto de una inmejorable estrategia y visión de futuro, que le ha otorgado una presencia en Internet que ya quisieran otros.

Como ya estamos viendo y viene a ser tónica general en los últimos tiempos, el volumen de negocio de los medios online está consolidándose  y superando las expectativas que muchos empresarios y profesionales tenían a principios del siglo XXI. Así pues, Axel Springer reconoce en sus balances que obtuvo unos ingresos de 1.174,2 millones de euros en 2012, solo con sus ediciones digitales,  lo que representa un 22% por ciento más que el año anterior. También reconoce en sus resultados anuales que los ingresos procedentes de las actividades digitales han sido la mayor fuente de negocio del grupo durante el pasado ejercicio. Dicho de otra forma, Internet ha salvado sus cuentas anuales y le coloca por delante, con bastante holgura a una considerable distancia de otros conglomerados de la información. Este sí es inequívoco síntoma de que el mundo ha cambiado. Y con él también lo ha hecho el periodismo, la forma de llegar al público y la manera de venderlo a sus clientes. Es decir, todo.

Ascensión y caída del grupo PRISA

El buque insignia de los medios españoles atravesó uno de sus peores momentos hace cuatro años, cuando se vio obligada a vender parte de sus activos, e incluso algún que otro inmueble emblemático como el edifico de la Gran Vía madrileña, donde tiene la mayoría de sus estudios de radio. La crisis de la publicidad  hizo mella en la cuenta de resultados de la que sigue siendo la mayor concertación de medios españoles. La clave de su declive: la poca presencia en los medios digitales. O quizá una gestión que aún no se mueve como debiera en este entorno. Lo corroboran sus cuentas, que registraron unos ingresos de explotación de 2.644 millones de euros, lo que representa un 2,2% inferiores a los generados en 2011. Bastante por debajo de lo generado por Axel Springer con 3310,3 millones.  Es llamativo que la gran mayoría los productos de PRISA que tienen su versión online, como son los periódicos,  hayan tenido pérdidas significativas. Por ejemplo, su cabecera más destacada, El País, arrojó pérdidas valoradas en 54,4 millones de euros. Solo el diario As obtuvo discretos beneficios.  Lo único que parece tener una pujanza económica viable para el grupo presidido por Cebrián es su expansión radiofónica por Latinoamérica.

En resumidas cuentas, se percibe un deficiente acoplamiento de muchas empresas españolas al nuevo entorno digital, lo que está provocando una paulatina degradación de la prensa española y de las condiciones laborales de los periodistas, sometidos a la precarización de su profesión y el deterioro del producto informativo que llega al público. Es posible llegar a pensar que España no es país para periodistas.

Posted in Uncategorized | Leave a comment

Hacia un nuevo modelo de empresa periodística

PRVOL_eldiario_090413_carlosCarlos Semp_sempere_carrion

La verdad sea dicha, siempre vamos a remolque de los Estados Unidos de América en muchos aspectos, sobre todo en lo referente al desarrollo de formas de mercado. Por no decir en cuestiones políticas. En materias que conciernen a los medios de comunicación esto no iba a ser diferente. Con referencia al modelo de negocio editorial de prensa, los norteamericanos han sabido usar su ingenio promoviendo entre la sociedad la predisposición a convertirse en suscriptores de las publicaciones que sean de su interés. Esto ha otorgado una serie de ventajas para muchas ediciones; ha supuesto unos ingresos fijos y ha asegurado una audiencia fiel.

El caso de eldiario.es es paradigmático de cómo las circunstancias empiezan a acelerar el cambio en la estrategia y en la forma de hacer empresa para un diario. Para comenzar, los nuevos medios nativos de Internet cuentan con una serie de herramientas que les hacen económicamente más viables, al encontrar en el espacio digital una manera de difusión y distribución con menos coste en su producción. El novedoso entorno virtual está transformando también la forma de funcionar de las cabeceras tradicionales, que han visto cómo se desmoronaba “el viejo mundo” en el que se han desenvuelto en las últimas décadas, por no decir siglos.

El papel

Existe un debate en los últimos tiempos a propósito de las predicciones de futuro para las ediciones en papel, tanto de libros como de periódicos. La mayoría de profesionales y afines a esta industria pronostican la supervivencia de las ediciones impresas, pero la realidad del comercio es otra bien distinta: cada día se vende menos papel y se consumen más ediciones digitales. El progreso es imparable y, aunque ahora mismo publicar en papel sea un respaldo de prestigio para las cabeceras tradicionales que se han lanzado a La Red, la tendencia de ventas en los quioscos es bajista. Incluso diarios emblemáticos como El País ya están preparándose y preparándonos para un inminente cierre de su edición impresa. No hay vuelta atrás, nos guste o no. Muchos se afanan en establecer analogías con la supervivencia que en su día tuvo la radio cuando apareció la televisión. Nada más erróneo. La alternativa a la radio, es decir, la tele, no suponía un abaratamiento de costes en su puesta en antena con respecto a la radio.

La carta

La carta de Ignacio Escolar, director de eldiario.es, es una compilación de parabienes tan abultada que a veces provoca el efecto contrario al que pretende. En lo que se refiere a las cifras no vamos a entrar en discusión, él tendrá sus números y seguramente se correspondan con la realidad o con su realidad, la que él quiere contar. Sí, señores, los periódicos son también empresas, con todo lo que ello conlleva. No vayamos a pensar que porque hayan nacido al calor de las nuevas tecnologías ya son unos santones mesiánicos adalides de la moral y la pulcritud. Cabe señalar esto porque se da demasiado jabón al trato y la apuesta por los profesionales. Parecen estar en primer orden de prioridades, y eso está por ver. Para comenzar, destacar la parte de esta carta que habla de “pagar a sus colaboradores”. Este extremo, para quienes hemos colaborado en presa escrita provoca, cuanto menos, una sonora carcajada: las cabeceras impresas no pagaban más que a la estrellona de turno, los demás, que eran la mayoría, no veían ni un céntimo. Por no tener no tenían ni cesta de Navidad. Y aún hoy es así. En los medios digitales más de lo mismo. Se comportan como empresas al uso, mínimo esfuerzo, máximo rendimiento.

Conclusiones

Sí es cierto que el mercado ha dado un vuelco hacia los medios digitales y que las cuentas anuales de publicidad han experimentado un importante incremento de las ventas en sus versiones on line. Esto ha sido determinante para que los medios comenzasen a replantearse aumentar el apoyo y la inversión en este nuevo soporte y dotarlo de mayor infraestructura, que permitiese un desarrollo y proyección más potentes. La naturaleza sostenible de las redacciones digitales va a permitir que, con menores ingresos, los medios puedan sacar adelante sus productos con una calidad aceptable y acorde con la competencia.

En cuanto a la inversión en la empresa, no hay nada nuevo bajo el sol. El volver a invertir buena parte de las ganancias es lo que permitirá a la empresa periodística  –como a cualquier otra–  poder seguir estando a la vanguardia, continuar aumentando la competitividad y obtener un crecimiento y expansión que ayuden a consolidad la marca dentro del mercado y ante los lectores.

La era digital ha supuesto una de la revoluciones más importantes acaecidas en la sociedad en las últimas décadas. Ha cambiado la forma de hacer periodismo, de construir el medio. Del mismo modo ha transformado los hábitos de consumo de prensa. Y en tan solo unos pocos años, cuando todavía esta revolución puede considerarse incipiente, se percibe la sensación de que ahora la gente está más y mejor informada.

Posted in Uncategorized | Leave a comment